Este artículo es continuación de: ¿Calmamos la angustia con la comida? Parte 1º¿Qué pasa con el premio o castigo de comer o no comer?
Normalmente esta alteración alimenticia sucede en mujeres de mediana edad, con cierta preocupación por su figura y que practican dietas de adelgazamiento en diversas ocasiones, y que tal vez no han recibido siempre un buen asesoramiento por parte de especialistas. Muchas de estas dietas llevadas a cabo son consideradas como dietas milagro.

El hecho de comer demasiado y sin control puede provenir como consecuencia de restricciones prolongadas de alimentos o en situaciones de estrés, angustia, tristeza o hasta aburrimiento.
El punto es que se comienza por un dulce, y cuando presta atención, es posible que haya terminado el paquete de galletas o de bombones.
Estos atracones no sólo conllevan a consecuencias físicas, sino también emocionales. Por un lado provocan saciedad y plenitud en el estómago, y malestar y tristeza por no haber dejado de comer a tiempo. Como se suele decir: “se come de gula”, sin pensar en lo que se está comiendo.
Ser mujer y padecer sobrepeso u obesidad, sumado a importantes fluctuaciones en el peso, son factores de riesgo muy significativos. El exceso de grasa corporal puede convertirse en parte de la causa y, a la vez, en una consecuencia común de este síndrome.
Aunque los episodios de falta de control con la comida no sean frecuentes, si alguien se siente identificado con la descripción descrita, le podría servir de gran ayuda el asesoramiento de un dietista.
Desde Viviendo Sanos esperamos ser de ayuda.
Imagen: unapequenaespecial
Vía: Alimentación Sana