Los cuidados indispensables para cada piel (II)
Tratamos ayer una serie de consejos fundamentales que nos ayudarían de alguna u otra forma a cuidar de manera directa nuestra propia piel, conociendo diferentes cuidados indispensables para pieles normales, grasas o secas.
Ahora, nos ocupamos de otros tipos de pieles que también destacan porque, si no se cuidan, pueden llegar a verse seriamente dañadas.
Pieles delicadas
Debe tratarla, en el sentido más literal de la palabra, con guantes de sea, y evitar todo factor que la irrite.
- Cuando efectúe su limpieza facial, no utilice lociones que contengan alcohol.
- Intente siempre que si piel esté bien protegida mediante productos cosméticos hidratantes y que contengan materias grasas.
- Sobre todo en invierno, póngase crema varias veces al día, pues el calor de la calefacción y el frío de fuera aportan una sensación de tensión muy desagradable.
- Cuidado con el sol, la piel sensible “se quema” con facilidad. Prevenga este mal con preparados de factor de protección solar elevado. No olvide nunca los labios y la parte de los ojos.
- La clave de este tipo de piel es una hidratación constante: a más edad, más crema hidratante.
Pieles mixtas
La piel mixta exige dos tipos de cuidados paralelos. Necesita materia hidratante por todas partes, y grasa únicamente en aquellas partes secas.
- Por ello, utilice siempre un preparado hidratante, y en las partes secas, aplique encima el preparado que contenga materias grasas.
- Las partes grasas, trátelas con compresas calientes, después resulta más fácil eliminar las impurezas de la piel.
- Lo que le sentará de maravilla es una máscara hidratante una o dos veces por semana.
- Para las partes grasas, una máscara especial, una o dos veces al día.
Pieles maduras
En este tipo de cutis resulta de especial importancia el cuidado intensivo, regular y sobre todo esmerado.
- Utilice productos regeneradores y revitalizantes que al mismo tiempo regulen la hidratación. Así, al menos, suavizará las líneas y las pequeñas arrugas, y su piel permanecerá así suave, elástica y resistente durante más tiempo.
- Una vez al mes, o al menos una vez cada tres meses, debería permitirse una cura de ampollas especialmente adecuada a su estado de piel. Este tipo de curas intensivas no hace desaparecer las arrugas, pero puede retrasar el proceso de envejecimiento de la epidermis.
- El proceso de las arrugas es irreversible, pero puede retrasarse. Una buena medida es beber agua en cantidades crecientes, según avanza el problema: aproximarse a los dos litros diarios es ideal.

Vía | ¿Cómo debo cuidar mi piel?
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