Disfunción cerebral, una “Epidemia”
El azúcar refinada, alcohol, cigarrillos, marihuana, LSD y otras sustancias de uso común son neurotóxicos que causan daño cerebral o perjudican su funcionamiento. Los investigadores de la New York University School of Medicine, utilizando tecnología que genera un mapa de la actividad eléctrica del cerebro, han encontrado que las personas que anhelan el azúcar, comida chatarra, drogas, etc, lo hacen porque están tratando de corregir un desequilibrio existente cerebro, a modo de automedicación.
Por ejemplo, las personas con depresión tienen daños en el lóbulo frontal de su cerebro, lo que demuestra una reducción de la actividad eléctrica del cerebro durante las exploraciones. Cuando estas personas toman azúcar o drogas, su cerebro se convierte temporalmente en un mapa normalizado, lamentablemente, con la adicción, las anomalías empeoran.

La sociedad moderna está sufriendo una epidemia de funcionamiento anormal del cerebro, y hay muchas causas que contribuyen a esto por ejemplo; envenenamiento por plomo, amianto, con alto contenido de dietas grasas, luces fluorescentes, medicamentos, nutrientes agotados de los alimentos, y así sucesivamente.
Un estudio reciente de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) ha puesto de manifiesto que el 50% de la población de los EE.UU. tiene un indice significativo en los desequilibrios químicos del cerebro. Posibles síntomas de esta condición incluyen ansiedad, depresión, insomnio, trastorno de somatización y el noventa por ciento de la población son precursores de graves desequilibrios químicos del cerebro.
Algunos médicos se aventuran a ir más allá de los procedimientos médicos aceptados, a fin de tratar estas disfunciones cerebrales. Utilizan las drogas “inteligentes“, como eldepryl, tirosina, anti-depresivos, DHEA, así como nutrientes y hierbas como el ginkgo biloba, antioxidantes, aminoácidos, suplementos, altas dosis de vitamina E, etc Además, la estimulación eléctrica craneal es aplicada para normalizar la función cerebral.
Las investigaciones han indicado que los dulces y comida chatarra son la puerta de acceso al alcohol, y el alcohol es la puerta de entrada a las drogas. Por desgracia, muchos de los jóvenes de hoy no entienden que las drogas son perjudiciales, lo demuestra el hecho de que el consumo de drogas sigue aumentando en este grupo de edad.
Sin embargo, el mapa de la actividad eléctrica del cerebro puede ser utilizado como una herramienta educativa para los adolescentes, ya que muestra imágenes de la actividad del cerebro, por lo que pueden ver por sí mismos las anomalías que surgen de una mala alimentación y las drogas.
Image: flickr
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