¿Calmamos la angustia con la comida? Parte 1º
Muchas veces, escuchamos decir que: “comer calma los nervios“. Sucede que una situación especial, un cambio importante en la vida, una desgracia o una celebración pueden ser, entre otras, condiciones que generan la excitación suficiente para buscar en la comida el placer deseado.

Si se trata de una conducta esporádica o pasajera, no hay motivos mayores de preocupación, sólo que luego del exceso se puede sentir malestar provocado por la ingesta exagerada y simultánea de comida.
Pero esta conducta se transforma en un verdadero trastorno de la alimentación cuando se llega a perder el control y ocurre a menudo.
La persona afectada suele ingerir de forma descontrolada grandes cantidades de comida, hasta en menos de dos horas, llegando a adquirir en una sola ingesta más calorías de las que necesita para todo un día.
Las mujeres son el grupo de la población que parece tener más episodios de atracón. En la mayoría de los casos, el descontrol por la comida es pasajero y no genera más preocupación en quien lo siente.
La mujer es la que se preocupa con mayor frecuencia por su peso corporal. Asimismo, a seguir dietas y otras estrategias que le ayuden a controlar su peso.
Esta dicotomía en las actitudes, se alimenta justamente, de la preocupación excesiva que contribuye a distorsionar su propia percepción del hambre y de la saciedad, y le lleva a caer en la tentación de comer de manera más compulsiva.
Cuando este cuadro se torna patológico, requiere el asesoramiento experto de psiquiatras y psicólogos.
Este artículo continúa en: ¿Calmamos la angustia con la comida? Parte 2º
Imagen: filosofandoyotrascosas
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Comentarios al artículo
1
Fecha: June 20, 2008 at 3:46 pm
[...] artículo es continuación de: ¿Calmamos la angustia con la comida? Parte 1º¿Qué pasa con el premio o castigo de comer o no comer? Normalmente esta alteración alimenticia [...]







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