El botulismo y las conservas. Parte 2º
Este artículo es continuación de: El botulismo y las conservas. Parte 1º
¡Atención! ¿Cómo se puede contraer el botulismo?
Al ingerir verduras frescas crecidas en suelos contaminados, o conservas caseras de hortalizas, las conservas neutras o alcalinas como los espárragos y morrones son sumamente peligrosas. Frutas, embutidos y mariscos (almejas, mejillones), en la mayor parte de los casos. Para tranquilidad, las latas envasadas en forma comercial rara vez están implicadas.

El período de incubación más común es de 18 a 36 horas. Los síntomas pueden aparecer en 6 horas, o pueden tardar hasta 6 días. Cuanto antes comienzan los síntomas, más grave suele ser la intoxicación. La forma en la que evolucione la enfermedad va a modificarse según la rapidez en la atención médica.
Los síntomas más frecuentes son boca seca, visión doble, dificultad para tragar y para pronunciar las palabras, tórax inmóvil, con dificultades para respirar. Suele haber náuseas, vómitos, parálisis de las extremidades, retorcijones y diarrea, pero no fiebre.
Aquí van algunos puntos de prevención para tener en cuenta:
- Lavarse las manos antes de servir y comer alimentos.
- Cocinar los alimentos en su totalidad.
- Mantener separados los alimentos crudos de los cocidos.
- Los envases que se encuentran abollados no deben ser abiertos y las mercancías con malos olores no deben ser comidas o aún ser probadas.
- Las latas comerciales con las tapas que se bombean se deben devolver cerradas al lugar de la compra.
- La presencia de toxina botulínica no siempre se acompaña de alteraciones en el aspecto, olor o sabor de los alimentos aunque cuando los niveles de contaminación son altos se puede ver hinchazón de latas, gas y sentir mal sabor.
Esperamos desde Viviendo Sanos que esta información les sea de utilidad y así concientizar en la medida que podamos, nuestro alrededor, para lograr evitar el botulismo.
Imagen: elplacerdecomer
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