Cuando el tabaquismo tiene buen sabor, es más difícil dejar de fumar, (II)
Este articulo es continuación de: “Cuando el tabaquismo tiene buen sabor, es más difícil dejar de fumar”
No todo el mundo es susceptible a la dulce tentación del sabor de los cigarrillos, existe un grupo de personas llamadas “catadores amargos”, que son menos propensos a citar el gusto, como un factor de motivación para fumar y menos propensos a fumar en primer lugar.

Esta categoría de fumador fue investigado en un estudio de 2001 publicado en Conductas adictivas; los investigadores en los Institutos Nacionales de Salud en compararon temas genéticos, respecto de la capacidad para reconocer los sabores amargos y su probabilidad de fumar, así como sus motivaciones para encender un cigarrillo.
El estudio encontró que en el otro extremo del espectro relacionado a los catadores amargos, estos eran fumadores con muy poca sensibilidad amarga se encontraban en mayor riesgo para acceder a la adicción de fumar, por lo tanto más posibilidades de convertirse en verdaderos adictos a la nicotina.
Si no está genéticamente programado para detectar el tabaquismo es difícil dejar de fumar, tal vez lo relacione con la comida haciendo al cigarrillo más atractivo.
Un estudio de 2007 dirigido por McClernon y publicado por Duke University Medical Center en “ Investigación de la nicotina del tabaco”, encontró que ciertos alimentos mejoran el hábito de fumar, por ejemplo las carnes rojas, el café y el alcohol parecen hacer que los cigarrillos mejoren su sabor.
En tanto que las frutas, hortalizas, productos lácteos, bebidas como el agua y los jugos, en la mayoría de los casos se demostró interferir con el sabor. Continuará.
Image; flickr
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