La mayoría de las intoxicaciones por la bacteria Salmonella, que se multiplican en los meses de estío que vienen ahora, se deben fundamentalmente al consumo de huevos y sus derivados contaminados.
No en vano, desde el año 1991 en España está terminantemente prohibido usar huevo natural en restauración, empleándose ovoproductos industriales como el huevo deshidratado, la clara deshidratada, o el huevo líquido, entre muchos otros.
El Instituto de Estudios del Huevo algunos consejos para prevenir la salmonelosis ahora que se acercan los calurosos meses del verano:
- Respetar la fecha de caducidad de los huevos.
- Comprar los huevos con la cáscara limpia y totalmente intacta.
- No lavar los huevos antes de guardarlos en el frigorífico.
- Cuajar bien las tortillas, y mantenerlas siempre en refrigeración.
- No romper el huevo en el borde de los recipientes donde éste vaya a ser batido.
- Preparar la mahonesa con la mayor higiene posible, y guardarla correspondientemente en el frigorífico hasta su posterior consumo.
- Evitar separar las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo.
- Conservar siempre en el frigorífico las natillas, salsas o pasteles, y consumirlos en las 24 horas siguientes a su elaboración.
Y un consejo muy importante: no dejar los huevos nunca a temperatura ambiente ni los alimentos elaborados con los mismos.
