Un estudio reciente a puesto sobre la mesa que, al parecer, una de las mejores formas (o estrategias) para dejar de fumar, podría ser dejar de hacerlo de forma repentina.
Y es que, con frecuencia, se les dice a muchos fumadores que la mejor forma de dejarlo es, precisamente, todo lo contrario. Esto es, mediante un plan de acción estratégico que combine paciencia con tiempo.
Al menos esto es lo que se desprende de un artículo publicado por la British Medical Journal, la cual pone en entredicho muchas de los planes tradicionales existentes hasta el día de hoy.
Al parecer, durante el estudio, y sin planificación previa, las personas que en él participaron dejaron el hábito de modo espontáneo, consiguiendo grandes éxitos.
Los autores del estudio, Robert West y Taj Sohal, equiparan el intento no planificado de dejar de fumar con lo que los matemáticos denominan la “teoría de la catástrofe“.
En este punto, cuando se acumulan tensiones, incluso los desencadenantes pequeños pueden poner en marcha cambios dramáticos y repentinos.
Casi de igual manera, un fumador disgustado con su hábito, crea una tensión que, con el tiempo, da origen a una decisión que lo lleva a dejar el hábito.

Vía | Terra