Ya informamos hace algún tiempo de los beneficios que, para nosotros mismos, tiene una práctica moderada y responsable de ejercicio.
Ahora, para aquellos que aún siguen pensando no lo pueden hacer porque no tienen energía o tiempo suficiente, es preciso pararse momentáneamente y plantearse si ésto es verdaderamente cierto o tan sólo una excusa para… no sentirnos culpables.
No obstante, y según sugieren investigaciones recientes (que en cierto modo, ratifican aquello que ya hemos dicho con anterioridad en más de una ocasión), hacer ejercicio a una intensidad moderada, incluso por periodos cortos de 10 minutos varias veces al día, o las actividades diarias como hacer recados, puede mejorar la salud y probablemente alargar la vida.
En este caso, no debe llevar a cabo un entrenamiento exhaustivo y diario como si, por ejemplo, fuera a acudir a una maratón: los expertos recomiendan que, con sólo dos horas de actividad, perderemos unas 600 calorías.
¡Ah! Y además nos informan que puede ser válido cualquier tipo de actividad: desde ejercicio propiamente dicho, hasta fregar los platos o pasar la aspiradora.
