El Sol le puede ayudar a fortalecer sus huesos, frustrar las diferentes formas de cáncer, trastornos auto-inmunes, así como evitar y combatir las infecciones.
Durante años, el sol ha sido considerado enemigo público número uno, por considerar que causa daño a la piel, envejecimiento prematuro, pigmentaciones y un mayor riesgo de cáncer.
Pero antes de ir a la sombra, considere esto: los rayos del sol son necesarios para la producción de vitamina D, por lo cual no tomar sol nos arriesga a una deficiencia que podría dejarnos indefensos ante todo tipo de dolencias.
Un número creciente de estudios científicos que ahora están apuntando a los efectos de la deficiencia de vitamina D, como un factor en juego para todo un catálogo de enfermedades, incluyendo resfriados y gripe, enfermedades cardíacas, accidentes cerebro-vasculares, diabetes, trastornos auto inmunes, depresión, osteoporosis y numerosos tipos de cáncer.
Incluso se ha sugerido como una posible causa del autismo.
La raíz de la deficiencia hoy en día es la costumbre de rehuir al sol, afectando así la asimilación de la pro-vitamina D, por motivos tales como; el estilo de vida, la vida en la ciudad, etc.
En China, un estudio realizado por Shanghai Institute en Investigaciones de Ciencias de la Vida, reveló que cerca del 69 por ciento de las personas de edad en el continente no tienen suficiente vitamina D, mientras que un estudio reciente realizado por la Universidad de Hong Kong reveló que más del 60 por ciento de Hong Kong personas están igualmente afectadas.
Así como alrededor del 50 por ciento de los estadounidenses, se cree que se encuentran en las mismas condiciones, a pesar de vivir en climas soleados.
Vía| Cdaily
Imagen: wilber