El Golpe de calor o insolación conlleva a un estado de gravedad que debe ser tratado inmediatamente y profesionalmente, por que puede alcanzar la fatalidad, resumiéndose a una desequilibrio de los sistemas de regulación térmica del organismo, donde la temperatura se eleva desmedidamente.
El clima es básicamente el responsable tanto directo como indirecto, a esta condición que se manifiesta en distintos niveles de gravedad, según el caso individual, pero más que común cuando se realizan actividades al aire libre en verano.
Por ello aclimatarse a las condiciones de la temporada calurosa debe hacerse en forma gradual, siendo la deshidratación uno de los motivos que estimulan la condición, teniendo muy en cuenta que se debe evitar, debido a que cuando la sed se manifiesta, ya estamos deshidratados.
Consejos:
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No haga ejercicio vigorosos durante las horas más calientes del día, buscando por ejemplo las horas más cercanas a la salida del sol o la puesta del mismo.
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Usar ropa suelta por ejemplo de algodón, para permitir que sudor pueda evaporarse, u otros tejidos no sintéticos.
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Utilizar protector solar cuyo facto va a depende del consejo profesional para evitar quemaduras de sol, ya que estas pueden dificultar la capacidad de la piel para refrigerarse agravando la condición de salud.
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Usar un sombrero que provee sombra y permite la ventilación.
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Beber mucho líquido, como agua o bebida deportiva cada 15 minutos (16-20 beber oz / hora).
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Al realizar actividades si cree que su capacidad empieza a disminuir, detener la actividad y tratar de refrescarse.
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No beba alcohol o bebidas con cafeína antes de hacer ejercicio, ya que aumentar la tasa de deshidratación.
Recuerde, es más fácil prevenir la enfermedad por el calor que a tratarlo una vez que se desarrollen los síntomas.
Vía| S.medicine
Imagen: quino