Nuestros compañeros de Demedicina recogen un interesante estudio publicado recientemente en la revista British Journal of Sports Medicine, en donde se ha indicado que aquellos tenistas que se entrenan de forma intensa corren el riesgo de dañarse la espina dorsal, y algunos de los daños podrían ser irreparables.
En el estudio se le realizó una resonancia magnética a 33 jóvenes (de 16 a 23 años) jugadores de tenis, y ninguno mostró síntoma alguno de dolor. Pero el escaneo reveló problemas en 28 de ellos. Mostraron anormalidades espinales en la columna baja, con casos de daño irreparable.
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