A finales del pasado verano, conocimos una receta ideal para esas jornadas calurosas donde el sol apretaba, consistiendo en batido de papaya fácil de realizar que nos ayuda a sentirnos más ágiles y ligeros tras una copiosa comida, facilitando la digestión.
No en vano, siguiendo con ese hilo aunque haya pasado ya casi un año, ahora nos vamos a hacer eco de conocer algunas de las ventajas y los beneficios de esta exquisita fruta tropical procedente de América central.

Y es que como hemos visto en algún que otro momento, sus hojas contienen papaína, una enzima que facilita -entre otros aspectos- la digestión de la carne, y con ello de todas sus proteínas.
Un mecanismo de acción realmente destacado, que es algo parecido al de las distintas enzimas presentes en estado natural en nuestro tubo digestivo.
Por tanto, es de gran utilidad para atajar problemas hepatobiliares y aquellos debidos a una mala digestión de grasas y proteínas.
La papaína es capaz de fraccionar las proteínas anormalmente secretadas, lo que ayuda a normalizar las fibras de colágeno desestructuradas en la celulitis, eliminando las acumulaciones de grasa.