El mercado nos provee de ciertos alimentos denominados “carnes vegetales”. ¿Qué son? Pues productos a base de soja y derivados que constituyen una buena fuente de proteínas, sales minerales (calcio, fósforo, hierro), vitaminas del grupo B y, sólo en algunos casos, también en vitamina B12. En definitiva, son aquellos productos capaces de reemplazar a la carne en una dieta vegetariana.
Una de las carnes vegetales más conocidas es el seitan. Se trata de una preparación de gluten o proteína de trigo amasado y cocido que se comercializa con aspecto de carne. El seitan puede prepararse cortado en rodajas como filetes o bifes, rebozados en milanesas, al horno, picado en relleno de canelones o en hamburguesas, etc.
El tofu es un alimento parecido al queso. Es recomendable prepararlo bien aromatizado (ahumado, con finas hierbas, etc.) ya que al natural resulta bastante insípido. Podemos emplear el tofu en ensaladas, arroces, etc.
Otro de las alternativas es el tempeh, que es el producto obtenido a partir de la fermentación de los granos de soja enteros. El tempeh se consigue habitualmente en el mercado en forma de hamburguesa.
El miso también se obtiene al fermentar granos de soja pero salados, lo cual lo hace rico en sodio. Al miso se le añade arroz (miso de arroz) o cebada (miso de cebada). Se trata de una pasta que se sirve principalmente como ingrediente en sopas. Tiene un sabor muy parecido al de la carne.
Por último, las algas poseen cantidades importantes de proteínas, además de ciertas vitaminas y minerales
