Las mejores dietas para la temporada de otoño

La estación otoñal esta relacionada con el elemento metal. En esta época del año, las energías comienzan a menguar hacia el interior de nuestro organismo, las hojas de los árboles (la energía se dirige hacia las raíces) los días se hacen menos. El otoño es la estación de la cosecha.

 

A continuación os diremos cuales son los alimentos más indicados para esta temporada otoñal, en la que nuestras fuerzas se ven flanqueadas.

Si queremos igualarnos con la energía de la naturaleza, esta estación es la mejor época para dirigir la energía hacia dentro (acordaros de las hojas de los árboles), recogernos y aportarnos más alimentos que nos generen calor, que concentren y aporten fuerza en el interior. Además es un buen momento para hacer los trabajos menos activos y extrovertidos. Te aconsejamos que des mucha importancia al descanso físico, por ejemplo, céntrate en la lectura, la meditación …

¿Que pasa en Otoño?

El otoño es la época del año que debemos nutrir y reforzar los pulmones, además del intestino grueso, que son órganos relacionados con esta estación. Podemos observar a menudo en esta época otoñal como el primer cambio de las temperaturas lleva consigo la llegada de gripes y resfriados debido a la falta de preparación energética para estos meses. En general, esta estación otoñal recomiendan una alimentación a base de energía neutra, templada y con un incremento en las proteínas, que con los aceites vegetales y cereales, nos darán un “abrigo” totalmente natural necesario para esta época.

Los mejores alimentos para este otoño

Los cereales integrales y en concreto el arroz en todas sus clases, además de la quinoa y la avena. También pastas integrales.

En cuestión a los vegetales, tenemos que centrarnos en los blancos, la cebolla, ajo, jengibre, coliflor,… que tonifican las energías de los pulmones y las verduras de raíz, ya pueden ser nabos, hinojos, … sin olvidar, las hojas verdes tan importantes para nuestro organismo.

Legumbres: garbanzos, lentejas, soja, azukis

  1. Sopas reforzantes, calientes y de consistencia mucho más densa, especialmente de verduras redondas (cebollas, coles de bruselas, calabazas,…) puedes incluir algas, y alguna clase de leguminosa y miso.
  2. En esta época debemos aumentar la cantidad de alimentos con alto valor protéico, como puede ser el pollo, pavo o huevos, incidiendo también en la proteína de origen vegetal. Tofu, seitan…
  3. Semillas oleaginosas, ingiere nueces, almendras, semillas de sésamo, en definitiva que sean ricos en calorías sanas y aceites vegetales.
  4. Aumenta la dosis de fruta, siempre es buena, pero come más peras y manzanas.
  5. Utiliza la sal marina
  6. Utiliza para tus comida los estofados, guisados, hervidos,… con cocciones mucho más lentas
  7. Evita el consumo de lácteos y sus derivados. Estos producen mucosidades. Como son los azícares, pastelerías y excesos de alimentos crudos con energía demasiado fría.

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