La miel es un alimento muy bueno a nivel nutricional y que cuenta con varias propiedades únicas y beneficiales para el organismo, lo que hace que muchas dietas y planes nutricionales la incluyan.
Por ejemplo, es de muy fácil asimilación gracias a sus hidratos de carbono de cadenas cortas, que brindan energía de forma rápida, regulariza el funcionamiento del sistema digestivo y la asimilación de otros alimentos.
Es un conocido remedio casero para calmar la tos, por lo que es muy utilizada en infusiones o sola durante los períodos gripales.
Dentro de sus propiedades, es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga, gracias a las sales minerales de fácil asimilación que posee como potasio, calcio, cobre, fósforo, magnesio, manganeso y hierro.
Inclusive, se la solía utilizar para tratar las heridas externas, y es una propiedad que aún mantiene ya que ayuda a parar las hemorragias y a prevenir infecciones, principalmente en cuanto a las quemaduras, ya que además calma levemente el dolor.