Continuado con los beneficios y propiedades de la miel, no podemos dejar de mencionar de que si no se cuentan con problemas de diabetes, es recomendable incluir en la alimentación diaria una cucharada, ya que ayuda a eliminar el cansancio, evitar problemas cardiovasculares, mejorar el rendimiento físico e inclusive el vigor sexual.
La miel también contribuye a la formación de los glóbulos rojos gracias a su buen contenido de ácido fólico, y estimula la formación de anticuerpos por su contenido de ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc. Esto refuerza notablemente las defensas naturales para prevenir enfermedades.
Se la suele utilizar en tratamientos de gripes, faringitis, laringitis, rinitis, estados depresivos leves, quemaduras entre otros, e inclusive es reconocida como un bactericida natural muy eficaz, siendo apta para tratar heridas superficiales.
Sus propiedades para favorecer la digestión son reconocidas, e inclusive ayuda a proteger el hígado, ejerciendo una acción hepato-protectora al aumentar la cantidad de glucógeno en el hígado.