Según un estudio llevado a cabo recientemente en Estados Unidos, los alimentos dulces podrían disminuir la producción de las hormonas asociadas al estrés (los glucocorticoides), que además, han sido vinculados a una menor respuesta del sistema inmune y a la obesidad.
Según esta misma investigación, el consumo de chocolate y bebidas con azúcar, provoca un efecto ansiolítico gracias a los menores niveles de glucocorticoides en nuestro organismo.
Y es que el dulce no está propiamente reñido con las dietas de adelgazamiento, siempre y cuando éstos sean consumidos de forma moderada y responsable.
De hecho, entre aproximadamente el 7 y el 9% del valor energético de una dieta debe provenir del azúcar.
