Meditación para una salud óptima, (III)
Este articulo es continuación de: “Meditación para una salud óptima II ”.
Aquellos que logran mas fácilmente un estado meditativo se caracterizan por haber sido criados en un ambiente feliz, haciéndole más fácil acceder a buenos recuerdos para entrar en el estado meditativo, pero si fueron criados en un ambiente de miedo, puede que tome más tiempo.

Así las personas temerosas son críticas y a menudo muy prudentes, dos aspectos o condiciones que obstaculizan la predisposición a dejarse ir o entregarse profundamente al estado meditativo.
Para meditar profundamente usted debe dejar de lado la necesidad de analizar y cuestionar sus experiencias en la meditación, si su meditación analiza momento a momento, no se logra el estado profundo meditativo.
Es imperativo el “dejarse ir”, dejando de lado la necesidad de controlar el proceso, en pocas palabras fluir con nuestro interior para acceder a él más profundamente.
La meditación debe ser disfrutada como algo natural o sea sin esfuerzo, la meditación tiene como objetivo la búsqueda de un refugio interno, en el cual nos sentiremos protegidos de los factores externos que nos agobian, como es el caso del estrés, la tensión y los sentimientos nocivos de emociones tales como el odio, la ira, el miedo, la envidia, etc., lo cual nos permitirá renovar nuestra fortaleza basada en la confianza y la tranquilidad.
Existen muchas formas o técnicas meditativas, dependiendo de la cultura de donde provenga, pero hay una forma muy sencilla o generalizada para toda persona que recién se inicia en este maravilloso mundo interior, donde se encuentran todas las respuestas para nuestra vida y es la siguiente;
Enfocar la respiración, nuestro aliento, sentados en una posición cómoda que por supuesto reviste carácter individual, acorde a nuestra condición física…Continuará.
Image: flickr
Artículo de Oscar Elias
Profesor de Chi Gong medico, medicina china, auriculoterapia, reiki, medicina del habitat (geobiologia), radiestesia, naturismo, artes marciales.


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