Recordando entradas como Protección para cada fototipo de piel o Lo que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir un bronceador, en el que ofrecíamos consejos para proteger nuestra piel de una forma precisa ahora que ya nos encontramos en el verano, seguimos hoy con esa serie de recomendaciones básicas que debemos tener en cuenta, siempre y cuando queramos disfrutar plenamente de nuestras vacaciones sin quemarnos y dañar nuestra propia piel.
En los niños, el sistema natural de protección que los adultos sí poseen no está plenamente desarrollado, y en ellos, el daño es mucho mayor y, además, acumulativo, de forma que una adecuada protección desde la infancia, disminuirá el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la edad adulta.
Es preciso tener en cuenta:
- Proteger al niño con gorro, gafas de sol y camiseta.
- No exponer al sol a niños menores de 3 años.
- Utilizar un fotoprotector especial para niños, que los proteja de los rayos UVA y UVB (mínimo de 15 y mayor de 30 en niños de piel muy clara). Hay que utilizarlo incluso en días nublados o en la sombra.
- Dar al niño mucha agua y de forma frecuente, para evitar golpes de calor.
- Obviamente y como se puede suponer, evitar las horas de máxima intensidad solar, que se stúa entre las 12 y las 16 horas.
