El nopal es una especie de Opuntia, y es también conocido como tunas o chumberas. Son un género de la familia de las cactáceas, que consta de más de 300 especies todas oriundas del continente americano desde el norte de EE.UU. hasta la Patagonia, donde viven en estado silvestre. Y cabe destacar, que todas las especies Opuntia son comestibles desde el momento en que son NO Tóxicas. Sin embargo, hay algunas especies que son más fáciles de utilizar que otras, debido al contenido de espinas.

Fueron introducidas en Europa por los conquistadores y se naturalizaron fácilmente en la región mediterránea. En México, el nopal es uno de los símbolos nacionales. Hay 8 especies endémicas del país, es decir que solo habitan en él y se encuentra plasmado en el escudo nacional sosteniendo al águila real que devora la serpiente enraizada en una pequeña isla de piedra sobre el agua.
El nopal es parte de la mitología azteca, considerada la planta de la vida, entre otras cosas, por tener la particularidad de que al secarse puede dar vida a una nueva planta.
Ha sido una fuente alimenticia en México por cientos de años y actualmente ha ganado popularidad no solo su consumo sino por sus propiedades curativas. Se ha utilizado durante siglos con fines terapéuticos, por lo que ha sido objeto de numerosos estudios científicos.
Proporciona gran cantidad de minerales y es una inmejorable fibra natural, lo que lo convierte en un estupendo complemento alimenticio para el control de peso.
Se observa que el nopal tiene grandes efectos benéficos en enfermedades como: arteriosclerosis; obesidad; hiperglicemia; hiperlipidemia (colesterol alto); osteoporosis; úlceras gástricas; digestión; limpieza de colon.
Este artículo continuará en: Probemos con el “nopal”. Parte II
Imagen: vidaysaludnatural