Escrito por Tendenzias

Elevar las defensas orgánicas, es la mejor opción ante los cambios climáticos

La exposición a los factores naturales como los cambios de clima o estaciones, representa una exposición para nuestra salud, la cual se va a ver afectada si nuestras defensas orgánicas se encuentra bajas.

En esta condición los microorganismos que nos rodean aprovechan la oportunidad para establecerse y afianzarse, manifestando las distintas dolencias típicas de los cambios de estación.

Pero nuestro organismo posee un sistema bien llamado; de defensas o inmunitario, que hace frente a todos los embates de estos factores, por lo cual debemos comprender como funciona, para fortalecerlo y así poder hacer frente a los problemas mencionados.

El se encuentra constituido por células especializadas destinadas a los efectos netamente defensivos, como los linfocitos T que actúan a nivel celular y los linfocitos B que lo hacen a nivel humoral.

Los cuales poseen una tipo de memoria, un vez que fueron activados por algún agente patógeno agresor o anfígeno, les permite reconocerlo de inmediato cuando vuelven a ingresar en el organismo, cumpliendo así con su función defensiva.

Esta función en determinados casos puede fallar y es cuando las enfermedades reciben el nombre de Auto-inmunes (alergias, típicas de la primavera), caso en el cual el organismo no reconoce al agresor por considerarlo como parte propia, así como el caso típico de los resfríos o gripes, los cuales tienen la propiedad de mutar sus virus burlando así al sistema inmunitario y representando un flagelo difícil de erradicar, ya que representan un enemigo renovado permanentemente.

Los llamados Antígenos, representan sustancias ajenas o extrañas al organismo, que inducen al sistema inmunitario a la formación de anticuerpos, cuando las reconocen, para defenderse de ellas. Continuará.

Image: flickr

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