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Falsificaciones de alimentos: ¿Cuáles son las más habituales?

Si pensabas que las imitaciones y falsificaciones se limitaban a ropa y complementos, estás muy equivocada. Todo en este mundo es susceptible de ser plagiado. Es más, todo en este mundo, seguramente, ya ha sido copiado por una versión más económica. Obviamente, en un sector que mueve tanto dinero como el alimentario, no iba a ser menos. ¿La salud de los consumidores? ¿Cuándo ha preocupado eso a las grandes compañías o a las Administraciones?

Hoy te vamos a enumerar, para tu sorpresa y posterior cabreo, lo común de las falsificaciones de alimentos y cuáles son las más habituales. Tan habituales que la mayoría de ellos son de consumo diario en muchos hogares. Lo dicho, ¿qué importa la salud de los consumidores, si podemos sacar unos céntimos más? Algo parecido pasa con la Comida rápida; Consecuencias de comer en exceso comida rápida

Jamón York

Si miras los ingredientes, verás que en todas las marcas hay un porcentaje no superior al 65% de jamón york. En tal caso, ¿qué es el otro 35%? Desde hueso de aceituna rallado a huesos de animal molidos, incluso cartón.

Café molido

El café molido suele venir mezclado con algunos cereales como cebada, trigo o soja que, obviamente, baratos no son. Tampoco lo es el café en su precio final. A pesar de ello, para reducir gastos, no son pocas las marcas que deciden echar ramas molidas al café. Sí, el sabor a árbol de tu torrefacto no es casual.

Aceite de oliva

Hablamos de un producto de lujo, cuyo litro supera los cuatro euros en la actualidad. Pues bien, no en pocas ocasiones puede venir combinado con aceites más económicos y de menor calidad. Hablamos de aceite de palma, de maíz o de soja. Otra triquiñuela que usan muchos vendedores, es mezclar las botellas para que te lleves otro aceite que no sea de oliva, pero al precio del bueno.

Parmesano

Es uno de los alimentos top en el mundo falsificación. Lo peor es el elemento utilizado para su adulteración: madera. No es broma. Hasta el 15% de madera se ha llegado a encontrar en algún parmesano. Lo mejor es que en el otro 85% restante, también había otros quesos más baratos combinados.

Zumo de granada

¿Seguro que es zumo de granada? En tal caso, ¿por qué pone en la etiqueta que contiene zumo de manzana y agua si asegura ser 100% natural? Las cantidades no encajan.

Miel

Otro alimento premium que es explotado por muchos fabricantes para sacar más beneficio. En este caso, lo mezclan con jarabes con alto contenido en fructosa que potencia el sabor dulzón de la misma. Eso sí, el precio es el mismo. Es decir, caro.

Arroz

¿También el arroz? Lo que haga falta. De hecho, la falsificación del arroz pasa por ser una de las más peligrosas para la salud del consumidor. El arroz falsificado se obtiene combinando almidón con plástico. Sí, has leído bien, con plástico. Para darle sabor y olor, le añaden aromatizante y te lo cuelan como arroz normal, pero en realidad estás comiendo petróleo con aromas. Bon appetit.

Sushi

Te encanta el maki de salmón y de atún, ¿verdad? Y si te decimos que lo que comes no es salmón ni atún. Y si te decimos que suelen ser pescados más económicos, que a veces hasta son pintados para que parezcan rojos como los pescados a los que imitan. ¿A que ahora te apetece menos comer sushi? Tranquila, a nosotros también nos pasó.

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