Escrito por Tendenzias

Precauciones para antes y después de la anestesia

Si estás en lista de espera para ser intervenido quirúrgicamente, pero tienes ciertas dudas con respecto a la anestesia porque has escuchado un sinfín de historias sobre ella no debes preocuparte. A continuación, conoceremos las precauciones para antes y después de la anestesia, y así podrás tener controlada la situación.

precauciones-para-antes-y-despues-de-la-anestesia-mascarilla-de-gas

El procedimiento para aplicar la anestesia es cuidadoso y varía según el área a intervenir quirúrgicamente. Se administra por una vena y el médico te colocará una mascarilla para que inhales un poco de anestesia en forma de gas para que, finalmente, puedas dormirte. A continuación se procede a la entubación para la protección de los pulmones y el personal encargado monitoreará tus signos vitales a lo largo de la operación. No sentirás dolor, no te moverás ni tendrás recuerdo de haber sido intervenido mientras te encuentres bajo los efectos de la anestesia. Además, el anestesiólogo puede cambiar tu nivel de sueño para hacerlo más profundo, si fuese necesario, para que todo siga bajo control si la operación se alargase un poco más de lo debido.

Precauciones y tratamientos para antes de la anestesia

precauciones-para-antes-y-despues-de-la-anestesia-la-anestesia

Debes seguir ciertas precauciones antes de recibir anestesia. Por ejemplo, en el caso de que seas mujer y vayas a operarte pero tengas la duda de que quizás puedes estar embarazada, pídele a tu médico que te realice la prueba de embarazo antes de someterte a la operación.

Antes de la anestesia, debes decirle a tu médico:

  • Si has fumado alguna hierba sin prescripción médica y cuándo fue la última vez que lo hiciste. Recuerda exactamente cuándo fue la última vez.
  • Si estás embarazada o tienes sospechas de poder estarlo.
  • Las medicinas que estás tomando con prescripción y el motivo de las mismas.
  • Si padeces de alguna condición de salud. Por ejemplo, si padeces escoliosis (desviación importante de la columna).

Por otra parte, los días previos a la intervención tu médico se encargará de anotar todo lo respectivo a tu salud y detalles que haya que tener en cuenta como, por ejemplo:

  • Si eres alérgico a la anestesia o algún compuesto similar a su principio activo.
  • Si has tomado aspirina o ibuprofeno. Esto debes dejarlo en claro ya que estos medicamentos no permiten que la sangre se coagule.
  • Si has fumado cigarrillos y con qué frecuencia. Debes dejar de fumar al menos una semana antes de la intervención.

El día de la cirugía no debes beber ni comer nada después de haberse pasado la medianoche anterior. ¿Por qué? Es para que no sientas náuseas o vómitos al despertar de la operación y sigas bajo el efecto de la anestesia. Vomitar es muy peligroso tras una cirugía reciente, pues el alimento que está en el estómago puede redirigirse hacia los pulmones, ocasionando ahogos y dificultad para respirar. Con una herida recién hecha, la tarea de expectorar y toser es más frágil. Sin mencionar que los puntos tras la intervención pueden romperse al toser.

Precauciones y tratamientos para después de la anestesia

precauciones-para-antes-y-despues-de-la-anestesia-postanestesia

Dependiendo del tipo de anestesia que te apliquen durante una intervención, tendrás que seguir algunas directrices para recuperarte.

Cuando una persona es tratada con anestesia local solo pasará un breve lapso de tiempo para que pueda regresar de nuevo a casa, quizás unas horas. Pero, cuando la anestesia total es la que ha sido aplicada, el paciente deberá quedarse en observación un poco más, generalmente de 1 a 2 días. En los casos más severos pueden pasar semanas.

Después de haber sido sometido a una cirugía y mientras estés bajo los efectos de la anestesia, hay que tener en cuenta:

  • Al despertar no hables ni emitas algún sonido que pueda generar más gases en tu sistema digestivo. Por lo general, las horas de inanición y la dosis de anestesia, junto al resto de los medicamentos empleados para la intervención, pueden ocasionar molestos gases.
  • No te sientes de inmediato: generalmente debes pasar al menos 6 horas tumbado para que, al día siguiente, con la ayuda de un enfermo o familiar, puedas intentar sentarte. Tienes que hacerlo muy despacio, no de manera brusca porque puedes marearte o desmayarte si en la operación perdiste mucha sangre o te sientes débil.
  • Un baño te despejará del aturdimiento que deja la anestesia.
  • Come alimentos que no te provoquen inflamación ni hinchazón.
  • Bebe agua en cantidades moderadas.
  • Camina despacio.

También te puede interesar:

Fuentes de imágenes:

  • http://www.elmostrador.cl/
  • http://www.rinoplastia-blog.com.ar/
  • http://www.administracion.institutotecnologico.es/

ViviendoSanos.com

Newsletter