Escrito por Tendenzias

Los betacarotenos y su exceso

Esta vitamina, abundante en algunas frutas y verduras , es uno de los antioxidantes más efectivos para proteger el organismo de las enfermedades crónicas provocadas por los radicales libres. también funciona como eficaz protectora de la piel contra los rayos UV.

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El betacaroteno , al igual que los cientos de antioxidantes que existen en los alimentos, neutraliza los temidos radicales libres, responsable del envejecimiento. Pero, además, posee funciones especificas que lo diferencian del resto.

En primer lugar, es pro vitamina A; es decir, tiene la capacidad de convertirse en vitamina A cuando ésta falta en el organismo. La ventaja de consumir betacaroteno en vez de vitamina A , es que un exceso de esta última podría ser potencialmente tóxico pues ésta se acumula en el hígado. En cambio, el exceso de betacaroteno se acumula en la grasa del cuerpo y ayuda a proteger la piel de los rayos ultravioletas.

El betacaroteno también influye en el sistema inmunológico, favoreciendo la reproducción de glóbulos blancos, y protege del cáncer, pues estimula a las células para que secreten en mayor cantidad el “Factor de Necrosis Tumoral“.

Existen estudios recientes que demuestran que el betacaroteno actúa estimulando el proceso inmunitario del organismo evitando que progresen algunas lesiones cancerosas. Incluso se ha demostrado que ante la ingesta de grandes cantidades de frutas y verduras que contienen muchos carotenoides se reducía hasta tres veces como mínimo el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer. Lo que sí es cierto es que haciendo un análisis clínico a personas que sufren esta enfermedad, se observa que éstas tienen una cantidad muy baja de este compuesto respecto de otras que no sufren ninguna dolencia.

No se ha determinado ningún efecto secundario debido al consumo de betacarotenos, quizás lo único evidente pero nada peligroso sería que tomados en exceso dan a la piel un aspecto amarillento debido a su pigmentación. Es decir si consumimos en exceso que contengan carotenides (zapallo, zanahoria, tomate, naranja, etc) puede aparezca éste inocuo efecto.

Este fenómeno se denomina “hipercarotenemia“, la tonalidad naranja se advierte, sobre todo, en las palmas de las manos, los pies y en algunos casos entre la nariz y la boca.

Esto sucede por que el organismo no llega a absorver todo el betacaroteno que se ha consumido, y no hay que darle mayor importancia, en todo caso reducir la ingesta de estos alimentos por algún tiempo, si nos molesta el tono amarillento.
De todas maneras los betacarotenos son los precursores de que nuestra piel se broncee mucho más rápido, obteniendo protección al mismo tiempo.

Pero sucede que durante los meses de invierno, más que nada, donde no tenemos tanta exposición al sol. Los betacarotenos tardan más en fijarse y se acumulan en nuestra piel de esa manera.

El secreto estaría en seguir consumiendo esos alimentos y encontrar el ratito, para poner nuestra cara al sol.

Imagen: mujer

ViviendoSanos.com

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